Este era un viejo bastante ranchero y le dice a su compadre: —Oiga, compadre. Voy pa’l pueblo. ¿No quiere ir?
Dice: —No, compadre. Allá los viejos son muy groseros. Se roban a nuestras hijas. Mire, yo le doy un consejo. Cuando vaya al pueblo, no las meta, porque hay allá...
El viejo se montó en sus burros y se llevó a las muchachas. En el puente les dice: —Hijas, ustedes aquí se quedan.
—¡No, pápa! ¡Yo quiero ir a ver las torres!
Luego dijo l'otra: —¡No, pápal ¡Yo quiero ir a misa!
—Son muy bandidos y me las roban. Son tan feas, de manera que yo les traigo lo que quieran.
Se fue el señor. Llegando a la plaza estaba un señor que vendía helados y gritaba: —¡Helaaaoos!
Y este dice: —¡Aaah! ¡Viste, chatitos, larguitos, de esos ya chamuscaraditos! ¡Esto sí que ha de estar bueno para llevarles a mi vieja y a mis hijas! ¡Oiga, usted, el de los chatos largos! Dice: —¡Los helados! ¡Venga pa'cá!
Y el señor no vacilaba. Se fue y le saludó y le dice él, dice: —¡Oiga! ¿No oye que le estoy hablando?
—A sus órdenes, patrón.
—Pues, véndame de esos, cinco.
Entonces el señor se los dio y se los metió en la bolsa. Se fue él solo y allí en el camino se frotó con las manos: —¡Chatos, largos, charamuscados!
Empiezan las mujeres: —Yo traigo mi pápa. ¿A dónde quiero entrar con mi cola? ¡Válgame Dios! ¿Pa’ qué nos trajimos? ¿Aquí nos dejamos ir solas, máma? ¡Ay, máma!
Entonces llegó el señor y les dice: —¡Miren, hijas! ¡Les traigo una cosa tan buena! ¡No han de creer!
—¡Andale, pápa! ¡Ven!
El señor, creyendo que traía todavía los helados, se metió las manos a la bolsa. Cuál sería su sorpresa que las va encontrando todas mojadas, solamente con los palos. Dice: —¡Aaaah! ¡Al cabo de ver la gente tan bandida! ¡Me robaron! ¡Vendieron las sopas y me dejaron los palos! ¡No más pa’ que vean!
|
Nº de referencia: 184
Al habla:
Cecilia Aceves (17 años)
Recopilado por:
Stanley L. Robe
Registrado en: Tepatitlán de Morelos (Tepatitlán de Morelos, Jalisco), el 28 / 8 / 1947
Transcrito por: Stanley L. Robe
Ver en el mapa: localidad / sitio de documentación / lugares mencionados
Este relato fue publicado en:
Stanley L. Robe, 1970. Mexican Tales and Legends from Los Altos. Berkeley: University of California Press, núm. 167
Materiales adicionales
|